Explica lo que ofrece la localidad
Ubica la zona y sus referencias principales. Si la entrada no reserva asiento, deja clara esa condición en la oferta. Evita utilizar números o elementos que parezcan unidades seleccionables cuando solo forman parte de la representación del espacio.
Comprueba la cantidad donde corresponde
Revisa Etapas e inventario del evento. El tamaño del bloque o la cantidad de puntos dibujados no sustituyen la configuración comercial. Tampoco determinan por sí solos el aforo autorizado del recinto; son asuntos que requieren su propia revisión.
Haz que el mapa ayude a llegar
Prueba si una persona puede reconocer la zona en el teléfono y en su ticket. Comparte el mismo nombre con acceso. Una distribución sencilla puede explicar bien la experiencia sin añadir una promesa de ubicación individual que el evento no ofrece.
Un espacio que se entiende
Zona general
La ubicación ayuda a orientarse; esta zona del ejemplo no asigna un asiento individual.
Asientos
La persona debe reconocer zona, fila y número tanto al elegir como al llegar.
Mesas
Comprueba si la oferta corresponde a una mesa completa o a lugares individuales.
Explora un tipo de zona